La empresa Testronic, la división de QA Testing y Localization parte del grupo empresarial Catalis, comunicó el pasado 16 de junio a una de las empresas de su dominio, Secret 6 Madrid, que había tomado la decisión de cerrar la filial madrileña de la empresa, alegando pérdidas económicas irreversibles.Secret 6 Madrid es un estudio de arte outsourcing especializado en el desarrollo de videojuegos AAA que lleva en activo desde hace 8 años. Ha colaborado en el desarrollo de títulos tan relevantes como The Last of Us: Part 2 Remastered, Diablo IV o Lords of the Fallen.Testronic compró Secret 6 a finales de 2022 con la promesa de darle el apoyo necesario para hacerlo crecer en el mercado outsourcing.Dos años y medio tras la compra, el estudio de Madrid no ha recibido ni un solo contrato por parte de Testronic. Los trabajadores sospechan que la intención desde un principio ha sido vaciar de contenido el estudio para deslocalizar el trabajo.Los trabajadores, junto a CSVI y CGT, creen que podría no haber causa para el ERE.
No es un ERE, es una estrategia empresarial encubierta.
A finales de 2022, el grupo empresarial Testronic, adquirió el grupo Secret 6, que está compuesto por la empresa principal Secret 6 Inc. con sede en EEUU, la que a su vez posee el capital de dos de sus filiales, una en Madrid (España) y otra en Manila (Filipinas). Testronic forma parte de Catalis Group, un complejo conglomerado empresarial que está controlado al 100% por el grupo mercantil Project Sword Topco Limited, con sede en UK.Ya solo viendo esta compleja estructura empresarial, trabajadores y CSVI (Coordinadora Sindical del Videojuego) de la mano del sindicato CGT sospechan que la intención desde el principio, con la compra de Secret 6, podría ser vaciar de actividad laboral la sede de Madrid para deslocalizar la producción y mantener solo la filial de Manila, donde las condiciones de trabajo son mucho más precarias y los salarios mucho más bajos, factores que permiten ejercer explotación laboral de forma más impune. Además, con este movimiento, Testronic logra algo que llevaba tiempo persiguiendo: tener presencia en el mercado asiático.
¿Boicot a un estudio y deslocalización deliberada en favor de otro?
Hay pruebas que indican que detrás de esta supuesta pérdida económica podrían subyacer estrategias de boicot por parte de Testronic a la sede de Madrid.En cuanto la filial de Madrid fue adquirida, los nuevos dirigentes no asumieron las responsabilidades y labores necesarias para la captación de clientes, que sí llevaba a cabo con solvencia el anterior propietario de la empresa, quien fue destituido tras cumplir su contrato de venta. Secret 6 Madrid se dedica exclusivamente al desarrollo de arte para videojuegos y carece de un departamento dedicado a la búsqueda activa de nuevos clientes, pues se aseguró que esta responsabilidad recaería por completo en Testronic y en su departamento de ventas. De esta manera, se condenó al estudio madrileño a sobrevivir únicamente con los contratos que éste había mantenido gracias a su buena reputación con clientes pasados.Ante esta situación, los managers del estudio madrileño intentaron coordinarse con el equipo de ventas de Testronic para planear estrategias en conjunto que pudiesen traer nuevos contratos al estudio. Las reuniones propuestas nunca tuvieron lugar y el intercambio de correos electrónicos sobre esta cuestión quedó en nada y, en más de una ocasión, no se obtuvo respuesta por parte de Testronic.Por tanto, no es descabellado pensar que la intención de estas actitudes era dejar a Secret 6 Madrid sin clientes, mediante la supresión de búsqueda de nuevos contratos laborales de colaboración.Los managers del estudio madrileño comunicaron estos problemas a Testronic en reiteradas ocasiones y durante casi un año. Sin embargo, Testronic siguió con esta actitud de abandono de las tareas de captación de nuevos clientes. Ante este panorama, la filial de Madrid quiso tomar la iniciativa para resolver esta situación.En primer lugar, solicitó a Testronic poder contactar directamente con estudios de videojuegos que ya formaban parte de la cartera de clientes de Testronic, y que habían colaborado anteriormente con la filial de Manila. Testronic no solo se negó a facilitar estas posibles colaboraciones, siendo varios de ellos conocidos cercanos de la marca británica, sino que incluso prohibió de forma tajante a Secret 6 Madrid que contactase directamente con dichos estudios.
En segundo lugar, se quiso participar activamente en convenciones y ferias de la industria del videojuego, llevando a responsables de Secret 6 Madrid, para representar y vender la labor artística que se hacía en el estudio. La negativa de Testronic no se hizo esperar y por supuesto, la única representación del grupo Secret 6 que tuvo presencia en estos eventos fue la de los altos cargos de la filial de Manila.Además, Testronic forzó a subir las cuantías que Secret 6 Madrid debía cobrar a los clientes por las labores de outsourcing, para así ellos obtener más margen de beneficio, a pesar de las continuas advertencias, por parte de los managers de la sede de Madrid, de que esta decisión sería perjudicial para el estudio y podría llevar a la pérdida de contratos, como, de facto, así sucedió con dos clientes con los que se había estado colaborando durante varios años. La respuesta del responsable de Testronic fue que, si los clientes no accedían a estas subidas, se debían anular los contratos con ellos inmediatamente, incluso si esto suponía no tener otros proyectos en los que el estudio de Madrid pudiese trabajar. Estas subidas eran totalmente irreales y arriesgadas, dada la situación actual del mercado del videojuego, por lo que los trabajadores y sindicatos consideran fue una ‘decisión suicida’ en todos sus términos.Solvencia a pesar del boicotPese a todas estas ‘zancadillas’ por parte de Testronic, Secret 6 Madrid se demostraba solvente, en cuanto a capacidad productiva y de ganancias, cuando los contratos que estaban vigentes ocupaban a la mayoría de su plantilla, algo que rara vez sucedía desde la compra de Testronic. Todos los clientes con los que estaban trabajando eran previos a la compra por Testronic y estos clientes manifestaban su voluntad de continuar con la relación laboral y se mostraban muy satisfechos con la calidad del arte ofrecido por la sede de Madrid. De hecho, uno de los estudios que era cliente de Secret 6 Madrid había invertido tiempo y dinero para formar a trabajadores del estudio madrileño para desarrollar su videojuego, con los requisitos y particularidades técnicas necesarios del proyecto. Esta formación ya se había llevado a cabo y se esperaba que se retomase el trabajo en agosto de 2025, hecho que Testronic obvió por completo al comunicarle el proceso de despido a la plantilla, justo un día antes de la fecha en la que se preveía retomar la colaboración con dicho cliente.
Impunidad, ante todo
El sentimiento de impunidad de Testronic es tal que mientras en Madrid anuncian un proceso de ERE, al mismo tiempo, se ha permitido abrir nuevas ofertas de trabajo en la sede de Manila para sustituir los perfiles que quedarían vacíos, en caso de que finalmente se llevara a cabo el proceso de despido colectivo en Secret 6 Madrid. Mientras se intenta despedir a 42 personas en Madrid, en Secret 6 Manila se contratan perfiles con el mismo puesto que el de los afectados por el ERE.
Ante esta situación de flagrante injusticia y agravio comparativo entre las dos sedes, los trabajadores de Secret 6 Madrid, organizados junto a la Coordinadora Sindical del Videojuego (CSVI), parte a su vez del sindicato CGT, están firmemente determinados a luchar por que se retome la actividad productiva y por sus derechos laborales, que han sido ampliamente vulnerados por Testronic