Que levante la mano el que nunca haya jugado de pequeño (y no tan pequeño) a juntar piezas y formar figuras. No voy a decir LEGO porque menudos precios se gastan, pero es verdad que a todos estos juegos los llamamos así, cosas de las marcas supongo. Bueno, el caso, que todos hemos tenido algo así y nos lo hemos gozado encajando bloquecitos y simulando construcciones, monstruos, vehículos… lo que nos daba la gana. Pues bien, imagino que en algún momento alguien se preguntaría «oye, ¿y si llevamos este concepto a un juego de factorías?» y de aquí sale el juego de hoy. De la mano de OverPowered Team nos llega Block Factory.

Extrae, recorta y monta
La premisa de Block Factory es sencilla: tenemos yacimientos de bloques en los que tenemos que posicionar los extractores. De ahí los pasaremos mediante cintas transportadoras por otras máquinas que se encargarán de cortarlas, pulirlas, colorearlas y ensamblarlas. ¿El objetivo? Armar poco a poco las piezas para, al final, llevar la composición completa al centro, donde hay un diorama que tenemos que completar suministrando diferentes figuras. Sencillo, ¿verdad? Bueno, digamos que completar el diorama es «fácil» si vamos poco a poco, con que llegue la pieza completa nos vale. Pero completar el escenario con tres estrellas es otro cantar.
Porque como buen juego de factorías, la cosa no va solo de ensamblar y procesar componentes. La «chicha» está en cómo controlamos el flujo por las cintas transportadoras y hacemos que todo llegue a su correspondiente máquina de procesado manteniendo un nivel de producción óptimo. Vamos, que lo más normal que te puede pasar es que haya cintas con piezas amontonadas mientras que otra apenas tiene flujo. Hora de darle al coco, y de esto Block Factory tiene y mucho. Por suerte para nosotros, los escenarios son inmensos y tienen yacimientos de sobra, aunque cuidado, que corremos el riesgo de hacer nuestra fábrica un engorro en el que cualquier modificación nos va a dar un buen quebradero de cabeza.

Ensambla y colorea
Una de las cosas que más me han gustado de Block Factory es el sistema de ensamblado. Al contrario de otros títulos del mismo estilo, como Shapez, aquí no tenemos diferentes máquinas para cada tipo de ensamblado. En nuestro caso, la máquina que se encarga de juntar las piezas tiene su propio «editor» en 3D en forma de plano. Dentro del editor podremos girar las piezas, encajarlas de forma vertical y horizontal, rotarlas… cualquier cosa que necesites. Basta con seleccionar las piezas que le van a entrar, la forma en que se ensamblan y listo, solo hay que preocuparse de que el flujo sea correcto y la ensambladora hará el resto.
Además de los yacimientos de piezas, también tenemos otros de colores. Estos suministrarán líquido para tintar las piezas, así se ajustarán al modelo final. Obviamente tendremos que conseguir colores que no estarán disponibles en los yacimientos y que la única forma de lograrlos es mediante mezclas. Por lo que a la tarea de ensamblar paso a paso las piezas, además tenemos que pintarlas con la combinación correcta de colores.

Un ejercicio mental muy estimulante
Puede parecer que todo lo que he descrito es bastante complicado, pero nada más lejos de la realidad. Block Factory es, de hecho, bastante accesible. Las máquinas de la factoría son bastante generales como para hacernos un esquema mental rápido de las cosas que vamos a necesitar. Es en la descomposición del proceso en pequeños pasos donde está el reto, y tampoco es que sea difícil, para nada, y no lo digo como algo negativo. Me gustan los juegos de factorías, son un ejercicio mental muy interesante con el que incluso cojo una libreta y boli para hacerme mis diagramas antes de ponerlos en ejecución (¡qué gustazo da cuando sale bien!) y con este título me he sentido muy cómodo.
Block Factory es bonito, muy entretenido y con la dosis justa de desafío para retarte sin frustrarte. Cuenta, además, con un buen puñado de escenarios con varios dioramas para completar. Una cantidad generosa de máquinas y recursos y con características que personalmente agradezco, como la posibilidad de deshacer nuestros últimos pasos con el clásico control+z. Si esto te parece poco, tienes a tu disposición un modo de edición libre y un editor de figuras para hacer tus propias composiciones y retar a los demás a que consigan crearla en sus factorías. Para mí este juego ha sido una de las grandes sorpresas del año pasado.

Conclusión
Block Factory combina el encanto de los juegos de factorías con el vicio de montrar nuestras propias figuras de LEGO. Un título verdaderamente bonito y muy satisfactorio. Con un nivel de desafío notable a la par que justo, con mucho contenido para desbloquear y nuestro propio editor de figuras. Vamos, que el límite lo pone nuestra imaginación. Maravilloso.
Autor
Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.

