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Call of the Elder Gods – Primeras impresiones de la Demo Steam Next Fest Febrero 2026

La buena gente de Out of the Blue Games nos ha dado acceso anticipado a esta demo, que se lanzará en el próximo Steam Next Fest de febrero de 2026, un poquito antes que al resto, para poder contaros qué nos ha parecido.

Y ya os adelanto algo: nos ha gustado tanto que a un servidor le han entrado ganas de volver a rejugar Call of the Sea, refrescar la historia y meterme de lleno en situación.

Pero vamos por partes: os cuento qué tal me ha parecido…

Más llamativo, más ambicioso

Lo primero que sorprende es el apartado artístico. Donde Call of the Sea apostaba por una paleta más luminosa y casi pulp, aquí el tono es más oscuro, más solemne y más “antiguo”. La iluminación dinámica, los volúmenes en interiores y el diseño arquitectónico transmiten mejor esa sensación de descubrimiento y misterio.

No es solo que sea más bonito, que lo es, sino que hay una intención estética más marcada. Los edificios, los símbolos, los mecanismos… todo tiene coherencia visual. No parecen puzles puestos ahí porque “tocaba”, sino integrados en el mundo. Donde en Call of the Sea se notaba que era un juego con puzzles, aquí se siente más como una aventura con los puzzles mucho más integrados y menos disonantes.

Y si utilizo el anterior título como referencia es porque estamos ante una continuación directa de la historia de Call of the Sea.

Lo que plantea la demo puede disfrutarse sin haber jugado a la entrega anterior, eso es cierto. Pero también es verdad que pierde parte de su fuerza. Aquí reaparecen personajes conocidos y misterios que siguen persiguiéndonos desde el juego original, y esa carga emocional funciona mucho mejor si llegas con el contexto fresco.

Puzles mejor hilados y narrativa con más peso

Aquí está, sin duda, uno de los grandes aciertos de la demo: los puzles.

Se percibe un esfuerzo claro por alejarse del clásico “colecciona tres piezas y colócalas en el pedestal”. Los acertijos exigen observar el entorno, interpretar símbolos y comprender el contexto narrativo. No son excesivamente complejos ya que entendemos que es el principio del juego, pero sí están mejor estructurados y, sobre todo, mejor planteados: la información está ahí, visible para quien presta atención. El juego no subraya la solución ni te lleva de la mano. Confía en ti, y eso se agradece.

Además, en esta demo los puzles se sienten mucho más integrados en el mundo y menos como “el momento puzle” colocado por obligación. Ya no da la impresión de estar encadenando acertijos simplemente para avanzar. Es la propia trama la que te impulsa a resolverlos y a recorrer los distintos espacios para seguir el hilo de la historia.

Y ahí entra el otro punto clave: la narrativa. No actúa como simple pegamento entre desafío y desafío. La demo sugiere una historia con mayor densidad temática uniendo cultos, conocimiento prohibido y entidades antiguas pero sin caer, al menos por ahora, en el exceso expositivo.

El ritmo está bien medido. No abruma con documentos interminables ni interrumpe la exploración con diálogos constantes. Todo fluye de forma orgánica, reforzando esa sensación de que mundo, puzle e historia forman parte del mismo engranaje.

Sensaciones tras la demo

Lo que deja esta primera toma de contacto es una impresión bastante clara: no estamos ante una simple variación de una fórmula conocida, sino ante una evolución consciente de lo que ya funcionaba. Se percibe intención, pulido y una mayor madurez en cómo se combinan mundo, puzles y narrativa. Si el juego completo mantiene este nivel de coherencia visual y ese cuidado en el diseño de acertijos, puede convertirse en una de esas aventuras narrativas que destacan tanto por su ambientación como por su construcción jugable.

Eso sí, el verdadero examen llegará con el producto final: habrá que comprobar si la historia es capaz de sostener el misterio sin desinflarse, si la experiencia mantiene la frescura más allá de las primeras horas y, sobre todo, si logra evitar la repetición estructural que a veces lastra este tipo de propuestas.

Conclusión de la demo

La demo de Call of the Elder Gods deja sensaciones francamente positivas. Visualmente impactante, con puzles más refinados de lo habitual en el género y una narrativa que apunta alto. No reinventa la fórmula, pero sí perfecciona lo que ya funcionaba en Call of the Sea, y eso no es poca cosa.

El acabado de la demo es espectacular. Más allá de algún pequeño tirón puntual en una transición de escenas, el rendimiento ha sido sólido y la experiencia, muy pulida. Todo fluye con naturalidad, sin fisuras que rompan la inmersión.

Si el equipo logra sostener este nivel de detalle, coherencia e implicación narrativa durante toda la aventura, podemos estar ante una de las grandes aventuras narrativas del año. No por hacer más ruido que nadie, sino por hacer mejor lo que ya hicieron en su anterior entrega.

Autor

Mercenario de la Salud

Sanitario de amplio espectro con más cafés que turnos, diseñador de videojuegos en fase alfa (y en modo pausa), y papá reciente a tiempo completo.
Lo demás, sinceramente, puede esperar.

CristianRD

Sanitario de amplio espectro con más cafés que turnos, diseñador de videojuegos en fase alfa (y en modo pausa), y papá reciente a tiempo completo. Lo demás, sinceramente, puede esperar.

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