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Don’t Shoot First! – Si parpadeas, te lo pierdes

Era el 10 de mayo de 2025. Estaba yo cabalgando por las llanuras de Wyoming con mi fiel montura Peter. Hacía un calor super horroroso. Cada kilómetro que avanzábamos, éramos incapaces de encontrar un lugar en el que poder descansar. Por suerte, en el vasto horizonte, empezó a resurgir una pequeña ciudad a medida que nos íbamos acercando. Parla, creo que se llamaba. En sus «tranquilas calles», localicé un hermoso saloon y vi la oportunidad perfecta para pedirle al barman un buen Cola Cao fresquito. Me supo a gloria mientras el pianista seguía erre que erre con Esa Diva de Melody. Que íbamos a petarlo en Eurovision, decía el amable músico aquel caluroso día. Lamentablemente, ese momento de paz desapareció a los pocos minutos y no por culpa de la cantante sevillana. Mi archienemigo, Jude McDonald, entró bruscamente en el saloon y, nada más verme, me desafió a un duelo al atardecer golpeándome con sus dos guantes como si Minguito de La Que Se Avecina se tratase. Todo el mundo se escondió en sus casas y, en aquella calle divida por una de las vías del tranvía de Parla, solo estábamos él y yo. Mirándonos fijamente. Con la mano cerca de la funda de nuestros correspondientes revólver para ver quién pegaría el primer disparo.

«¡Esperad!» gritaron desde el balcón de uno de los edificios que estaban cerca de nuestro intenso duelo. Una pareja de desarrolladores de Valladolid, quiénes componen el estudio vallisoletano Sonomio Games, quisieron cambiar las reglas de este clásico enfrentamiento. Ver quién es el más rápido del Salvaje Oeste en un simple duelo estaba ya muy visto, así que nos propusieron lo siguiente: ¿Y si yo tenía que calcular bien mis reflejos para poder disparar justo después de que Jude McDonald me apuntase? ¡Pues así es como nació este Don’t Shoot First! del que os voy a hablar hoy! Bueno, realmente no, pero esta introducción sirve de lujo para situarnos en lo que ofrece este nuevo juego arcade del estudio vallisoletano tras Lone McLonegan: A Western Adventure, aquella aventura point and click que publicaron en 2021 tanto para PC como para Nintendo Switch.

El concepto de Don’t Shoot First! es básico y muy directo. Dos cowboys (¿del infierno?) enfrentándose en un duelo y la mecánica se centra en que nosotros, controlando al pistolero de la izquierda, deberemos tener unos reflejos felinos para detectar cuando el elegante pistolero de la derecha empieza a apuntar su arma hacia nosotros. ¡Nosotros no podremos ser los primeros en disparar! Si lo hacemos, perderemos directamente la partida y tendremos que volver a empezar. Lo mismo ocurrirá si disparamos tarde, vaya. Con muy poco, tenemos un juego totalmente enfocado en ver hasta dónde podemos llegar dentro de Don’t Shoot First! y que pica muchísimo, pues cada duelo será diferente dependiendo de la velocidad a la que decida apuntarnos nuestro queridísimo archienemigo de la derecha en caso de ir acumulando pequeñas victorias.

Aunque el juego solo esté ubicado en un simple escenario, Don’t Shoot First! presenta una estética pixel art bastante interesante que, sobre todo, destaca en las animaciones de los dos pistoleros. Habrá que fijarse mucho en lo que haga el cowboy de la derecha, pero ya os adelanto que será complicado pillarle bien el patrón. Yo he probado técnicas diferentes para poder conseguir algo más que cuatro o seis victorias en los duelos de Don’t Shoot First! durante los últimos días: he mirado fijamente a la vía del centro para pillarle el movimiento con el rabillo del ojo, no parpadear aunque se me sequen los ojos, contener la respiración hasta el momento oportuno, palpar bien todos los botones del mando (o del ratón) para ver en cual puedo pulsar mucho más rápido… Pero como al amigo de la derecha le de por ser veloz cuando el narrador termina de gritar «Don’t Shoot First!», de nada servirán todas esas técnicas que os he comentado.

Pequeño y concreto, pero suficiente para que Don’t Shoot First! sea adictivo tal y como se propone. Además, también le han añadido al juego un modo para dos jugadores que, lamentablemente, no he podido comprobar pero tiene que ser una risa ver quién de las dos personas provoca a la otra para poder ser la última en disparar y, por supuesto, reír mejor.

Conclusión

Don’t Shoot First! es un pequeño juego arcade que cambia por completo las reglas de los duelos del Salvaje Oeste. Evitar ser el primero en disparar para poder conseguir la victoria es todo un dominio de reflejos y de sincronización con lo que se ve en pantalla. Un pique infinito en su modo 1 Jugador, pero que posiblemente sea más «destruye familias» que Mario Party y genere muchas risas en su modo 2 Jugadores. ¡Todo ello disponible por un solo euro!

Autor

Jugando a videojuegos desde que Spyro The Dragon y una PS One llegaron a mi vida. Colaboro en DeVuego desde enero de 2025 y también comparto más cosillas sobre videojuegos en mi proyecto personal "Tukunime".

Santiago Sánchez

Jugando a videojuegos desde que Spyro The Dragon y una PS One llegaron a mi vida. Colaboro en DeVuego desde enero de 2025 y también comparto más cosillas sobre videojuegos en mi proyecto personal "Tukunime".

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