Aunque aquí no he analizado videojuegos de terror (aún) debo de confesar que es de mis géneros favoritos, por no decir el que más. Así que el hecho de poder ponerme a los mandos de un nuevo experimento, y encima con estética retro, es un verdadero lujazo. Desarrollado por Gomo, Love letter trae de vuelta el estilo jugable de Clock Tower y le da una «actualización retro» (aunque no sé si sería el término correcto) en una experiencia bastante notable, con mucho cariño y más de una sorpresa. Además, está disponible de forma gratuita en itch.io.

Ella dejó una carta
Como siempre, vayamos por partes: Love letter nos cuenta la historia de un grupo de amigas que se adentran en su escuela por la noche. La leyenda urbana dice que una chica se suicidó por amor y que su espíritu vaga por los pasillos buscando venganza, y también que dejó una carta dedicada al chico del que se enamoró. Automáticamente las amigas se asustan y corren hacia el interior la escuela (lo lógico, ya se sabe), así que nos corresponde a nosotros tomar el control de la protagonista y resolver este misterio.
En Love letter manejamos a la protagonista y debemos recorrer los pasillos de la escuela reuniendo fragmentos de la carta, recogiendo objetos y ocultándonos del espiritu maldito que nos acecha. El esquema de movimiento e interactuación es, salvando las distancias, como el ya visto en los clásicos de Clock Tower: Desplazamiento horizontal, exploración y una sencilla interactuación con algunos elementos del entorno. No tendremos muchas de las opciones de la saga de Hifumi Kōno pero tampoco es necesario, Love letter simula los títulos de la Game Boy original y la limitación es, sin duda, parte de ese encanto. Se controla con un cómodo WASD + flechas para interactuar, o si lo preferis jugar con mando, con Cruceta + botones A y B.

Su nombre era Anxela
A esto le acompaña una banda sonora chiptune muy pegadiza y que le viene de maravilla a la ambientación (ojo aquí con los avisos sonoros que nos alertan de la proximidad del espíritu) y la paleta de colores, aún siendo el esquema clásico de los cuatro tonos verdes, lo cierto es que le sienta de maravilla. El juego es bastante detallado, la escuela tiene multitud de aulas y cuartos en los que entrar a investigar y, por si esto fuera poco, contamos con 3 finales diferentes en función de como afrontemos la aventura. Además podremos jugarlo tanto en inglés como en gallego.
Aún así hay que decir que se trata de una experiencia corta (unos 30 o 40 minutos para el 100%), los tres finales pueden no resultar muy intuitivos de conseguir pero con un poco de imaginación y observación podremos deducirlos sin problemas. Importante recalcar aquí que solo uno de esos tres finales es el auténtico y el que nos dará paso a los créditos finales. Además debemos medir muy bien los tiempos de desplazamiento para que el fantasma no nos pille en mitad de un pasillo, todas las pistas están a nuestro alcance y, ojo aquí, hay que advertir que ciertas «escenas» pueden ser no aptas si sois sensibles (creo que no hace falta decir el final de las chicas, ni como está representado el fantasma).

Cutro fragmentos de la carta a Xavier
Sinceramente pocas pegas se le puede poner a un título que podría perfectamene grabarse en un cartucho y correr en la icónica consola gris de Nintendo. Love letter destila amor por el género y el retro, y eso se hace patente al ver el cuidado que se ha puesto en cada uno de sus aspectos. Si hubiera salido en su día, hubiera sido una aventura muy muy disfrutable.
Conclusión
Love letter es el resultado de llevar unas mecánicas y géneros actuales a sistemas antiguos, un buen homenaje a juegos como Clock Tower y que cuida todos los detalles de forma muy notable aunque quizás algunos de los enigmas para sacar los finales los hubiera hecho un poco más intuitivos. Sin duda una experiencia que podríamos haber visto en su día para Game Boy y que nos habría provocado más de una pesadilla.
Autor
Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.

