Las convenciones, ferias del manga, salón del videojuego… podemos llamarlo como queramos, pero estos eventos siempre tienen ese algo que nos hacen sentir como niños. Jugamos, compramos cosas, nos disfrazamos, acabamos reventados, conocemos gente y ¿encontramos el amor? No me ha pasado. Una vez les di una zurra a unos chavales al Mortal Kombat (el X creo que fue) porque me dijeron «oiga señor ¿quiere usted probar? le enseñamos», cogí a Scorpion y, bueno, creo que eso ha sido lo más cercano que he estado de dar amor en una convención.
¡Pero bueno! Hoy dejamos de lado el baile del instituto, el campamento de verano o el viaje loco por carretera. Toca la cuarta y última entrega (de momento) de la saga de monstruos buenorros con sello español. Aunque también partimos de un escenario americano como es la clásica y mítica San Diego Comic-Con, ya esto es algo un poco más internacional. Así que venga, sacad vuestras entradas, preparad el cosplay, reservad las actividades y haced cola (espero que no mucha), que nos vamos con Monster Prom 4: Monster Con, de la buena gente de Beautiful Glitch.

Pero antes…
Si no te has pasado por nuestros análisis de la primera, segunda y tercera parte (muy mal, por cierto) aquí os hago un resumen. Monster Prom es una saga de visual novels con elementos multijugador. ¿El objetivo? ligarte a todo ser viviente posible (por si quedaba alguna duda). Está ambientado en un mundo donde todos son monstruos y donde el argumento gira en torno a un evento del imaginario americano de adolescentes. En la primera entrega fue el baile del instituto, la segunda transcurre en un campamento de verano, y en la tercera nos marcamos un viaje muy loco al más puro estilo de las películas road trip.
Ahora abandonamos las carreteras y volvemos a los orígenes de la saga. Si en la entrega anterior visitábamos muchos sitios pero de romance lo justo, ahora de nuevo tenemos una sola localización y un tiempo limitado para ligarnos a alguno de los monstruos visitando lugares y tomando decisiones en eventos. Sencillo, ¿verdad? Pues no te creas. Cada monstruo tiene su propia personalidad y preferencia por según qué perfil de protagonista. Pero vayamos de nuevo por partes.

4 días de convención que dan para mucho
Como viene siendo costumbre en la saga, tendremos multitud de opciones para personalizar la partida. Empezamos definidiendo el tipo de partida (en solitario o multijugador, donde la competición es a ver quien se liga al monstruo), la duración de la run, la música y nuestras preferencias mediante un cuestionario en forma de personajes favoritos de cómics y gustos en la ficción. Lo siguiente es definir el género del cómic que queremos hacer.
Porque al igual que en la entrega anterior, esta vez tendremos dos objetivos: por un lado el romancear al monstruo, y por otro el crear un cómic cuyos diálogos variarán en función de nuestras elecciones. La diferencia es que el romance vuelve a ser el objetivo principal del juego y lo otro es relativamente secundario, todo lo contrario que en Monster Prom 3, donde encontrar el amor era opcional.
La dinámica es la de siempre: contamos con 4 días de convención, cada uno de ellos estará dividido en varios turnos en los que tendremos que ir a una localización y resolver un evento. Al pasar el día, iremos primero a la zona general (unos merenderos en los puestos de comida de la convención) donde podremos sentarnos con nuestro monstruo elegido para tirarle ficha, obvio. Después pasamos a la actividad secundaria que es trabajar en el cómic mediante la toma de algunas decisiones sencillas. Después de esto comienza un nuevo día, vuelta a empezar. Al terminar el día 2, podremos ir a una tienda de merchandising donde comprar una figura que no solo es un coleccionable, sino que nos dará bonus a ciertos atributos. Volvemos a la mecánica clásica de atributos dependientes de las localizaciones y nuestras respuestas a los eventos y que, de nuevo, serán determinantes en nuestro éxito a la hora de romancear.

Una fórmula refinada al máximo
Lo reconozco, me encantó Monster Prom 3: Road Trip, la vuelta de tuerca que le dieron le sentó de maravilla y la cantidad de material era apabullante, pero soy un animal de costumbres. Experimentar con el medio está genial y la jugada les salió redonda, pero echaba en falta la fórmula clásica. El ceñirme a una localización y sacar todo lo absurdo posible de ese sitio es lo que ha definido a la saga. Sobretodo en el tema de los finales, porque en la entrega anterior los finales eran correctos, estaban bien, pero no terminé de sentir esa sensación de consecuencia al haber tomado las decisiones.
Aquí volvemos a los inicios, con multitud de momentos a cada cual con menos sentido, y finales que te harán soltar una carcajada. Espera lo inesperado dicen, y aquí de nuevo tenemos bizarradas a raudales. ¿Quieres subir a la habitación de hotel de tu monstruo para terminar invocando a un gólem de sangre? Hecho. ¿Detener a unos abusones mediante una trampa que casualmente colocaste ahí hace un mes? Todo tuyo. ¿Invocar el poder de la amistad para conseguir que un cosplayer furro sea tu campeón en la próxima pelea a muerte? Sírvete. Todo de nuevo, absolutamente todo, rebosa humor y desparpajo con un buen toque picantón y una pizca de irreverencia.

El endgame y las cifras
Como siempre, repasemos la cantidad de material que nos brinda esta entrega. En total tenemos 355 eventos, 657 consecuencias y 37 finales, a lo que hay que sumar otros 8 personajes (con su correspondiente material) que podremos desbloquear vía DLC con su correspondiente material. Tenemos 3 modos de juego, 5 pistas de audio, 10 géneros de cómics para completar, y toneladas de material para desbloquear en la galería. Quizás se quede un poco atrás con respecto a otras entregas, pero lo compensa de sobras con la cantidad ingente de ilustraciones que hay esta vez.
Cada monstruo puede contar perfectamente con una docena de diseños distintos, todos ellos con sus propias expresiones y poses, hasta un total de 64 modelos con 173 variaciones, algo muy superior a otras entregas que se limitaban a unos cuantos conjuntos. Y repito, todo esto sin pasar por los DLCs, los cuales multiplicarán estos números. Además, y como buena aventura ambientada en una convención de frikerio, no pueden faltar las referencias a la cultura popular con muchísimos guiños a películas, juegos de rol, cartas, manga, cómic, videojuegos y cultura de internet.
Quizás la ausencia más notable que siento es, aparte del idioma (de nuevo solo en inglés), que no están todos los personajes de la saga. Además de eliminar la tienda del menú principal para incorporarla dentro de la trama, y el no contar de nuevo con soporte para mods. Me hubiera encantado ver las creaciones de la comunidad disfrazando a los monstruos. Aún así sigue siendo un producto redondo, que ha refinado al máximo su fórmula original y que te va a dar decenas de horas de diversión. Prometido.

Conclusión
Después de entregar a nuestro amigo a una corporación de vídeos de internet, mi novia escritora se ha comprado un conjunto de lencería sexy de Garfield para pasar juntas la noche. Mi novia es una deidad cósmica lovecraftiana. 10/10
Autor
Clase dual (Programador/Filólogo), antes era solodev y ahora estoy en proyecto de divulgador e investigador académico en game studies, próximamente multiclase. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas. Creo contenido, juego, leo manga y escribo, a veces varias de estas cosas a la vez.

