DestacadoAnálisis

Sands of Hope: el futuro de Cydonia en manos de la esperanza

Sands of Hope es el mejor ejemplo de amor a primera vista. Desde su aparición en el Ñ3 muchos de nosotros hemos esperado la salida de este primer título de Guateke Studios, conformado por Pere Albacar y Frankie Povarchik. Y es que la estética 3D pixelada tan llena de detalles con completas reminiscencias a los dos últimos títulos de la saga The Legend of Zelda es un acierto muy refrescante, y debo decir que no decepciona en absoluto.

Explorando un mundo que necesita nuestra ayuda

En Sands of Hope encarnamos a Hope, un robot azul creado por una inteligencia artificial que, antes de que salgamos al mundo, nos explica la situación de este. Esta IA nos alerta de que la armonía de Cydonia, el lugar en el que ahora nos encontramos, depende del poder de antiguos santuarios, puesto que regulan los recursos naturales capaces de mantener la vida. Y es que el poder de estos antiguos santuarios depende de los núcleos de energía que hayan en su interior, por lo que si el poder que habita en estos falla, el mundo caerá junto a ellos. Nuestro personaje, gracias a la energía magnética con la que ha sido creado, es el único que puede restaurar el poder de estos santuarios, por lo que es capaz de controlar los antiguos cubos, así como llevar los núcleos de energía que se encuentran dispersos en el mundo a sus respectivos santuarios. Así pues, nuestra IA creadora nos informa de que estos santuarios están ocultos en el desierto de Cydonia, Oasis y Crimson Dunes, haciendo esto referencia a las diferentes zonas que conforman este mundo. Sus últimas palabras acentúan la importancia de que el balance debe ser preservado, y, tras esto, con un pequeño tutorial muy bien pensado, nos familiarizamos con las diferentes mecánicas en las que se cimienta el juego, llevando un núcleo al santuario en el que nos encontramos para salir este y que así de comienzo nuestra aventura.


Nuestra primera parada es el desierto de Cydonia, lugar desértico que parece Tatooine en el mundo de Tears of the Kingdom, en el que conoceremos por primera vez a nuestro compañero en esta travesía. Un perrito que, aparte de ser nuestro apoyo incondicional, nos ayudará a encontrar objetos ocultos en la arena así como a resolver puzles. Y, por si hubiera alguna duda, puedes acariciarlo, por lo que la cuenta de Twitter @CanYouPetTheDog ya está tardando en poner un tweet sobre ello. El comienzo en el desierto está muy bien planteado puesto que establece los pilares en los que se cimenta la jugabilidad de Sands of Hope, sirviendo como primera toma de contacto en la que aprenderemos que, tanto ayudar a los habitantes que nos presentarán diferentes puzles y desafíos, como reparar las diferentes fuentes que nos encontraremos en el camino, será algo importante y muy recurrente durante todo el juego, y por lo que obtendremos viejas baterías que serán de gran utilidad. Así mismo, encontraremos diferentes cofres por el mundo que solo podremos alcanzar con ayuda de los cubos que también encontraremos y con los que resolveremos los puzles y desafíos, por lo que es muy importante no escasear en ellos.


Así pues, como el desierto de Cydonia se caracteriza por sus puzles introductorios y sus habitantes que nos enseñan las bases del mundo y de los puzles, cada una de las zonas del juego tienen rasgos distintivos así como de dificultad. Oasis, parte del mundo totalmente opuesta a la anterior, con un verde y un ambiente veraniego precioso, se caracteriza por puzles con una dificultad más intermedia, sirviendo de transición entre el desierto y Crimson Dunes. Finalmente, Crimson Dunes es la tercera zona que encontraremos, caracterizada por una tierra rojiza, carismáticos habitantes, así como puzles más complejos con muchas esferas de por medio.


En el mundo de Sands of Hope, todos los personajes que nos encontramos en el camino, además de ayudarnos a avanzar en la historia, tienen algo especial: se nota que no buscan ser NPCs que simplemente te enseñan a donde ir, sino que sus diálogos muestran personalidad y un bagaje interior que hace que el mundo se sienta como un lugar realmente habitado. Con un gran sentido del humor, muchos de ellos te harán sonreír y a la vez reflexionar acerca de la vida y la mera existencia. Uno de los diálogos que más me gustó fue cuando, a comienzo del juego, uno de los habitantes del desierto de Cydonia nos comenta cómo es de parecida la vida a estos puzles que nos iremos encontrando: todo se trata de ir uniendo las piezas correctas en el lugar correcto, encajando todo lo que ocurre en nuestra vida al igual que hacemos con los cubos, y así, una vez que le pillas el tranquillo, todo parece tener sentido. En estos pequeños detalles es donde reside la magia. Tal vez, pequeños diálogos así no sean reveladores para muchos jugadores, pero marcan la diferencia entre un juego olvidable y uno memorable, ya que es ahí donde podemos ver cómo los desarrolladores dejan pedacitos de ellos mismos e inundan de humanidad el proyecto. Y cuando hablo de personajes, todos son ejemplo de ello, como cuando interactuas con Rock y Roll, que son “The Knights of Cydonia”, siendo una afirmación, por parte de Guateke Studios, de su fanatismo por la banda Muse (si ya no lo era que el mundo se llamase Cydonia).


Asimismo, gracias a la calidad tanto de los personajes como de la narrativa visual, vamos aprendiendo ciertos aspectos de la historia de este misterioso mundo. Así, nos deja vislumbrar un poco de cómo era el período anterior al establecimiento de la IA como creadora, que, aunque borroso en las mentes de los habitantes, podemos ver cómo ha dejado marcas de su existencia por el mundo, así como muchas preguntas sin responder. Estas marcas, las cuales van desde antiguas ruinas hasta cada uno de los puzles que nos encontramos, no sólo nos muestran vestigios de la antigua tecnología que ahora solo Hope puede controlar, sino también la gran afición que tenían los ancestros por los puzles y los cubos.


A modo de anotación, cabe destacar que Sands of Hope sólo se encuentra disponible en inglés, por lo que esperemos que añadan la versión en español pronto para que pueda ser disfrutable para un público más amplio.

Todo es cuestión de perspectiva (y de usar muchos cubos, claro)

En Sands of Hope, todas las mecánicas del juego giran alrededor de la exploración y la resolución de puzles y desafíos, sirviendo cada uno de estos como aprendizaje contínuo para hacernos con los sencillos controles y disfrutar del mundo que nos tiene por ofrecer.


Las mecánicas se centran concretamente en el guantelete de nuestro protagonista, con el que, similar a la ultramano de Link en Tears of the Kingdom, podremos mover, girar, unir y desunir cubos para explorar las diferentes zonas del mundo y completar los diferentes puzles que se nos presentarán. Asimismo, habrá esferas que deberemos rotar para mover el escenario y poder avanzar, así como plataformas que deberemos activar para poder utilizar diferentes puentes que nos permitirán avanzar de un sitio a otro. Es muy interesante que, al manipular estos diferentes objetos, siempre tengamos a nuestra disposición en pantalla las diferentes teclas que deberemos pulsar dependiendo de cómo queramos interactuar con ellos, puesto que es muy útil si llevamos un tiempo sin jugar y se nos olvidan los controles, o para hacer más llevadera la experiencia a personas que no están muy familiarizadas con los videojuegos, haciéndolo un juego muy accesible y relajado. Sands of Hope juega también mucho con las perspectivas, puesto que tanto para resolver los puzles como para interaccionar con el entorno será clave el punto de vista con el que enfoquemos la situación. Ya que los cubos nos serán tan útiles durante nuestra aventura, tenemos ranuras para almacenarlos y utilizarlos cuando lo necesitemos, pudiendo obtener más ranuras durante el juego y así tener un inventario que se aumentará mientras avanzamos. Por todo ello, la exploración estará muy recompensada, ya que las ranuras se podrán encontrar en cofres repartidos por el mundo.


Los puzles son muy originales y amenos, haciendo muchos de ellos referencia a algunos de los que nos podemos encontrar en los dos títulos más actuales de la saga The Legend of Zelda. Encontraremos puzles que se concretan en hacer escaleras con los cubos, inclinar plataformas para llevar una esfera hasta su objetivo, hasta rotar diferentes partes del escenario a través de una esfera para poder avanzar, y muchos de ellos con el objetivo de alcanzar y recoger el interior de los cofres que se encuentran por todo el mapa. Asimismo, aunque algunos puzles, sobre todo al principio, son intuitivos y tienen una solución lógica, a medida que avanzamos en el juego podemos ver cómo se busca que el jugador encuentre “su manera” de resolver los puzles, puesto que, gracias al guantelete, podemos encontrar multitud de formas de resolverlos, incluso dependiendo de la perspectiva en la que los veamos. Con la resolución de la mayoría de los puzles nos darán chips, con los cuales podremos comprar artículos en las diferentes tiendas que encontraremos en nuestra travesía.


Como hemos comentado anteriormente, la exploración es el punto clave de este juego, por lo que para poder recorrer el mundo de manera más rápida y eficiente tendremos las Hoverbike, vehículos con cierta inspiración a las vainas de carreras con las que Anakin y Sebulba se enfrentaban por la victoria. Nitro, el corredor de carreras de Hoverbike más rápido del lugar, nos dará una Hoverbike vieja con la que poder explorar todo el basto mundo y participar en carreras contrarreloj a cambio de baterías. Esta Hoverbike vieja podremos mejorarla llevándola a Tony’s Tank Market, donde, con viejas baterías, le compraremos a Tony, un robot cascarrabias con bastantes años, varios objetos con los que no dudará en ponerla a punto. Y es que viajar por el mundo de Sands of Hope con este vehículo es una maravilla. Pese a no haber mapa, gracias a las diferentes señales que nos encontraremos por todo el camino no nos será difícil recorrer el mundo con nuestro vehículo, y tanto el manejo como la estética y efectos en el movimiento son impresionantes, pudiendo notar el mimo con el que cada aspecto está cuidado. Además, en las diferentes tiendas que encontremos por el mundo, podremos comprar diferentes modelos y estilos de Hoverbike, así como atuendos para Hope y mejoras como las ranuras para almacenar cubos así como mayor capacidad para almacenar baterías, las cuales como comentábamos serán muy importantes.


Con respecto a la duración, este es uno de sus puntos fuertes, ya que puede ser un juego cortito que puedes terminar de una sentada, o vivirlo como una experiencia más relajada explorando cada rincón del mundo y hablando con cada uno de sus habitantes mientras abres cada uno de los cofres, llegas a los sitios más altos y mejoras tus tiempos en las contrarreloj de Hoverdrive que irás encontrando por el camino. Asimismo, una vez finalices la historia, podrás disfrutar de nuevo del mundo y sus puzles para seguir explorando libremente.

Una experiencia inmersiva llena de detalles

Tanto la música como la estética y ambientación nos transportan a un mundo abierto pixelado muy retro en el que pasar horas y horas explorando en busca de lugares recónditos y secretos por descubrir.


El apartado artístico es una gozada. Cada momento en Sands of Hope es un fondo de pantalla lleno de vida y color, en un mundo plagado de detalles pixelados y estética nostálgica muy pensada para hacernos retroceder en el tiempo. Por todo ello, si hay algo que es imposible de obviar es el cariño y pasión que está puesto en cada uno de sus píxeles. El cuidado que Guateke Studio ha puesto en cada uno de los lugares que podemos visitar, con un estilo que refleja a la perfección ese mundo inhóspito, pero a la vez tan lleno de vida, que se esfuerza en crear un entorno realista en el que el jugador pueda notar cómo cada rincón del mundo está falto de esos recursos naturales que tanto necesita, pero que a su vez está habitado por personas con inquietudes y costumbres, cultura y estilos de vida.


El apartado sonoro acompaña perfectamente esta estética tan cuidada. La música logra con creces crear una gran inmersión y meternos de lleno en el mundo distópico en el que se encuentra Hope. Y es que esta se adapta dependiendo del área que estemos explorando, teniendo cada una un tema musical que redondea la experiencia que proporciona cada una de las zonas del juego, permitiéndonos adentrarnos en un mundo fantástico en el que poder perdernos por un buen rato.

Conclusión

Sands of Hope es una experiencia de puzles y exploración que nos da a elegir desde el principio: pese a que la IA nos informa de la situación del mundo y de nuestro papel en él, podríamos meramente explorar y resolver puzles sin ninguna pretensión, pero elegimos ayudar al mundo llevando los núcleos a sus respectivos santuarios. Hope, acompañado de su perrito, van conociendo a cada uno de los habitantes de este mundo y deciden devolverle la vida a este, y esto no podría ocurrir sin que nosotros, como jugador, encarnáramos esa metáfora de la esperanza. Tal vez suene pretencioso por mi parte, pero por todo esto pienso que Sands of Hope busca ser algo más como juego. No se queda sin más en una experiencia en la que la exploración y los puzles son la mayor recompensa, sino que busca hacernos partícipes del sentimiento que encarna nuestro protagonista: proteger el mundo en el que vive porque elegimos hacerlo y nos importa, reflexionando sobre que, si bien no somos un robot creado a partir de energía magnética, cualquiera de nosotros podemos elegir cuidar de nuestro planeta. Todos podemos encarnar la esperanza con nuestro granito de arena. Y todo este impacto que genera en el jugador no podría ocurrir sin un precioso e interesante mundo que explorar, mecánicas divertidas y habitantes carismáticos con los que podemos empatizar sin problema.

Autor

Psicóloga, amante de los videojuegos y fascinada por la tecnología desde que aprendí a encender un ordenador por primera vez.

Blanca Geek

Psicóloga, amante de los videojuegos y fascinada por la tecnología desde que aprendí a encender un ordenador por primera vez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.