FICHA DE CRÍTICA
Drinder no es un gran juego de citas, ni lo pretende. Es una broma bien entendida, una parodia de cómo se relacionan este tipo de aplicaciones y la interacción entre las personas a través de ellas. Y creo que consigue recordarte que muchas veces enfrentarte a un dragón a espadazos es más sencillo que exponerse a estas aplicaciones.
Leer artículo completo 



