Randal’s Monday es como una pastilla “Juanola”, comienza dándote un sabor añejo y picante al roce con sus primeros minutos, y en unas horas tu paladar se ve atrapado por su frescor. Otros juegos recientes del estilo como la saga Deponia no son ni la mitad de detallados, ni la mitad de simpáticos, ni la mitad de gamberros que este juego español (Sí, es español, pero no es por eso que lo adoremos, pues otros de nuestra tierra no corrieron la misma suerte), y eso otorga a esta nueva aventura como el que creemos es un buen referente en estos tiempos en que las aventuras gráficas parecen resurgir pero que en realidad no parecen dar la talla ni parece que estarán en nuestro recuerdo dentro de unos años como cuando pensamos en los grandes clásicos. Sin embargo, Randal’s Monday es el delantero centro en nuestra alineación titular del género de esta última década, cumpliendo nuestras más altas expectativas y brindándonos un buen equilibrio de dificultad, duración, calidad y humor.